Chiclayo en Línea.
- Algunos líderes concentran demasiadas responsabilidades porque consideran que
podrán garantizar mejores resultados si mantienen el control de cada tarea. Sin
embargo, una gestión efectiva requiere distribuir responsabilidades, establecer
expectativas claras y confiar en las capacidades del equipo. Para Jonathan
Golergant, rector de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), delegar no
significa simplemente asignar tareas. “Delegar implica darle a otra persona la
responsabilidad sobre un resultado y, al mismo tiempo, darle las herramientas y
el espacio necesarios para alcanzarlo. Si el líder termina resolviendo cada
detalle, en realidad no está delegando”, señala.
Claves para
delegar mejor
1. Elegir qué
delegar
No todas las
responsabilidades deben permanecer en manos del líder. Una primera tarea
consiste en identificar aquellas actividades que pueden ser asumidas por otros
integrantes del equipo y que, además, representan una oportunidad para
desarrollar nuevas capacidades. “Un líder tiene que preguntarse qué actividades
puede hacer otra persona y cuáles necesita hacer él directamente. Delegar
también es una forma de desarrollar el talento del equipo”, explica Golergant.
2. Definir
claramente el resultado esperado
Una de las
principales dificultades al delegar aparece cuando la persona recibe una tarea,
pero no tiene claridad sobre el objetivo, los plazos o los criterios para
evaluar el resultado. Antes de asignar una responsabilidad, es importante
explicar qué se espera conseguir y por qué esa tarea es relevante. “Cuando
delegamos, tenemos que ser muy claros respecto de qué queremos lograr. La
persona necesita entender el propósito de la tarea y tener claridad sobre qué
significa hacerla bien”, sostiene el rector.
3. Dar autonomía
junto con responsabilidad
Delegar requiere
permitir que la persona encuentre su propia manera de alcanzar el resultado. Si
el líder indica cada paso que debe seguir, la responsabilidad continúa
concentrada en quien dirige el equipo y se reduce la posibilidad de desarrollar
nuevas capacidades. “Si queremos que las personas crezcan, tenemos que darles
cierto margen para tomar decisiones. No podemos pedir autonomía y al mismo
tiempo decirles exactamente cómo deben hacer cada cosa”, afirma.
4. Establecer
puntos de seguimiento
Delegar no
significa desaparecer del proceso. El líder debe establecer momentos para
revisar avances, resolver dudas y detectar posibles dificultades antes de que
afecten el resultado final. El seguimiento permite acompañar sin recuperar el
control de la tarea. “El seguimiento es importante, pero tiene que ser distinto
al control permanente. La pregunta no debería ser solamente ‘¿ya terminaste?’,
sino ‘¿qué necesitas para avanzar?’”, explica Jonathan Golergant.
Delegar de manera
efectiva permite distribuir mejor las responsabilidades, desarrollar nuevas
capacidades dentro del equipo y liberar al líder para concentrarse en
decisiones estratégicas. El objetivo no es perder control sobre la gestión,
sino construir un equipo con mayor autonomía y capacidad para asumir nuevos
desafíos.