Becario piurano trabajó como chef en Alemania y hoy enseña en instituto de su región
Chiclayo en Línea.- La vida de Eligio García Farceque empezó a cocinarse a fuego
lento en Cascapampa, un caserío de la provincia de Huancabamba, en Piura. Hoy,
como chef y embajador de la cocina peruana en Alemania, ha vuelto a su región
para enseñar a más jóvenes de su región sobre las artes culinarias.
Su vocación por la gastronomía nació a los 10 años, mientras
veía cocinar a su mamá. “Mi madre, con la preparación de su trigo con gallina,
me enseñó que la comida siempre se debe hacer con amor; gracias a ella aprendí
que la cocina alimenta el alma y es una forma de compartir en familia”,
recuerda el ganador de Beca 18 del Programa Nacional de Becas y Crédito
Educativo (Pronabec).
Pero Eligio tenía un sueño: quería llevar esa comida
tradicional de su familia y su comunidad al mundo. Sin recursos para acceder a
la educación superior, decidió servir dos años en las Fuerzas Armadas, donde
forjó la disciplina que aplica hoy en la cocina. Luego, postuló a Beca 18 con
la modalidad de Fuerzas Armadas y ganó una vacante para estudiar Gastronomía en
el Instituto Privado Ceturgh Perú.
“Beca 18 cambió mi
vida”, afirma el joven piurano de 32 años. Tras egresar, cumplió su Compromiso
de Servicio al Perú trabajando en restaurantes del país. Luego emigró a Berlín,
Alemania, donde, por tres años, integró el equipo de Serrano, un restaurante de
cocina peruana fusión, junto al chef internacional Enrique Serván, a quien
considera su gran maestro.
“Con él aprendí tendencias como espumas, gelificaciones,
rosas comestibles y brotes, un tipo de cocina peruana más molecular, pero
respetando siempre las recetas tradicionales”, señala. Además, ha participado
en ferias internacionales y ha cocinado al lado de chefs de todo el mundo.
No obstante, Eligio no quiso dejar su talento en el
extranjero, por lo que regresó al Perú para compartir sus conocimientos
gastronómicos adquiridos en su trayectoria académica y profesional. Es así que
hoy es docente de Gastronomía en el instituto que lo formó. “Tengo el
privilegio de enseñar a jóvenes que, como yo, postularon a Beca 18. Estudiantes
de zonas de extrema pobreza. Yo les muestro que nada es imposible cuando uno
persevera”, menciona.
En sus clases une recetas tradicionales, como el majado de
yuca piurano, con técnicas modernas. “Tratamos que las recetas tradicionales no
se pierdan. Le damos valor agregado, las emplatamos de forma comercial, con
nuevas tendencias, pero sin perder el alma”, cuenta.
Eligio admira a Virgilio Martínez y a Gastón Acurio, chefs
que llevaron la cocina peruana al reconocimiento internacional. “Gracias a
ellos, yo puedo seguir mi vocación y ahora mis alumnos ven en mí un ejemplo de
que sí pueden lograr sus objetivos”, agrega.
“Beca 18 transforma la vida y el Perú. Nosotros hicimos
realidad nuestros sueños con la ayuda económica del Estado y ahora nos toca a
nosotros devolver ese apoyo transfiriendo los conocimientos adquiridos en
beneficio del país”, sostuvo.