Presidenta del Poder Judicial reitera pedido de apoyo presupuestal al sistema de flagrancia
Chiclayo en Límea.- La
presidenta del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi, sostuvo que las unidades de
flagrancia no deben entenderse únicamente como una dependencia del Poder
Judicial, o como una propuesta que solo parte del trabajo de juezas y jueces,
sino que se trata de un trabajo conjunto.
Recordó que desde el inicio de su
gestión libra una batalla para obtener los recursos necesarios para las
unidades de flagrancia, a fin de que cuenten con una mejor infraestructura,
dotación de mayor número de personal, adecuada tecnología, entre otros.
Al respecto, expresó su confianza
de que la presidenta de la República, Keiko Fujimori Higuchi, cumpla con el
compromiso de apoyo absoluto al sistema de flagrancia, el cual conlleva a
otorgar el presupuesto necesario para su efectividad.
Agregó que este compromiso permitirá
cumplir de forma adecuada con lo que establece la Ley n.° 32348, la cual asigna
funciones específicas a cada uno de los operadores de justicia que integran el
Sistema Nacional de Justicia Especializado en Flagrancia Delictiva.
Unidad piloto en La Convención
La titular del Poder Judicial hizo estas
afirmaciones tras declarar inaugurada de manera virtual la nueva Unidad Piloto
de Flagrancia Delictiva de Quillabamba, en La Convención, Cusco, la número 39
en lo que va de su gestión.
En su discurso señaló que la decisión de
implementar este modelo de justicia inmediato en La Convención se debe a que se
trata de una zona que necesita la presencia efectiva del Estado.
“En este territorio, la minería ilegal,
los delitos ambientales, el tráfico ilícito de drogas y la violencia contra la
mujer e integrantes del grupo familiar constituyen una gravísima problemática”,
refirió.
Remarcó que ello exige una respuesta
firme y coordinada de todas las instituciones que conforman el sistema frente a
estas manifestaciones delictivas, donde el Estado debe estar presente y tener
mecanismos para actuar con la debida oportunidad.
“Esta respuesta alcanza también a
delitos como la extorsión y aquellos vinculados con la problemática de cada
territorio, cuando se presentan en situación de flagrancia, pues, al tratarse
de delitos graves, no deben dejar de ser atendidos en una unidad si son
descubiertos durante su comisión”, remarcó.
En ese marco, recordó el asesinato de un
cambista en Lima, la detención del presunto homicida en flagrancia, la
recuperación del dinero, la incautación del arma homicida y la confesión del
detenido, sin embargo, el caso se siguió como un proceso ordinario.
La magistrada hizo un llamado a la
reflexión a todas las entidades que conforman el sistema, entre ellas a la
Fiscalía, para dar una respuesta efectiva a la población que, en estos
momentos, más que nunca, necesita.
Enfatizó que las unidades de flagrancia
no deben entenderse únicamente como una dependencia del Poder Judicial, o como
una propuesta que solo parte del trabajo de juezas y jueces, sino que se trata
de un trabajo conjunto.
“Si bien es cierto fue una propuesta que
empezó y lideró el Poder Judicial, hay una ley que establece claramente las
responsabilidades de cada una de las instituciones, no podemos aplicar
criterios particulares, sino cumplir las obligaciones legales que corresponde a
cada una”, refirió. (Texto y foto: Andina)