Padre ejemplar con discapacidad severa viaja de Chanchamayo a Lima para estudiar en San Marcos
Chiclayo en Línea.- Antenor Yarihuamán Campos, padre de tres hijos de 15, 12 y 8
años de edad, tiene una discapacidad física severa. Esto no representa un
impedimento para que hoy curse el quinto ciclo de Derecho en la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). A sus 62 años, y a pesar de las
dificultades, cada semana viaja en autobús desde su natal Chanchamayo, en la
selva central, hasta Lima para asistir puntualmente a sus clases.
“Me genera un dolor permanente, pero siempre estoy de buen
ánimo porque la universidad no solo representa obtener un título profesional,
sino también seguir enriqueciéndome como persona”, comenta Antenor sobre la
espondilitis anquilosante, la enfermedad crónica que afecta seriamente su
movilidad, por lo que depende de otras personas para realizar actividades
cotidianas.
Antenor vive en Chanchamayo con su familia. Siempre le gustó
leer y estar informado. Es así que, en marzo de 2024, su hijo mayor, Julián, lo
animó a cumplir el sueño que durante mucho tiempo postergó: seguir una carrera
profesional. El padre de familia postuló a la universidad y logró ingresar a
los 60 años mediante la modalidad especial para personas con discapacidad de la
UNMSM. Luego, logró ganar la Beca Inclusión del Programa Nacional de Becas y
Crédito Educativo (Pronabec), del Ministerio de Educación.
“Sin la beca yo no estaría aquí, porque estudiar es costoso
para mí”, afirma. El apoyo económico del Pronabec cubre alimentación,
materiales de estudio, transporte y el alquiler de una habitación en Lima, que
le sirve para los días que asiste a clases.
Cada lunes Antenor viaja en bus desde Chanchamayo, en Junín,
a Lima durante 10 horas. Ha acomodado sus siete cursos los días martes y
miércoles. Regresa al hogar los jueves o viernes, dependiendo de las tareas o
trabajos grupales que debe realizar, con otras 10 horas de viaje.
La universidad ha realizado adecuaciones para facilitar su
permanencia en las aulas. Sin embargo, debido a la severidad de su
discapacidad, Antenor aún espera contar con el apoyo permanente de un asistente
personal dentro del campus.
“Es una persona bastante responsable y participativa. Entre
tantos alumnos, siempre resalta porque constantemente interviene en clase”,
señala Esthefany Ampuero, estudiante de Derecho y Consejera de Facultad.
Actualmente, Antenor mantiene un promedio ponderado cercano a 16 y asegura
sentirse motivado con cada ciclo que avanza.
Para José Urquizo Olaechea, profesor principal de Derecho
Penal de la UNMSM, la presencia de Antenor genera reflexión entre sus
compañeros más jóvenes. “Su situación implica retos mucho mayores, pero aun así
mantiene una enorme voluntad para seguir avanzando”, destaca el docente.
“La discapacidad es una condición física, pero su impacto
depende también de cómo se adapta el entorno y de la actitud de las personas
que nos rodean”, reflexiona Antenor.
Según el registro del Consejo Nacional para la Integración
de la Persona con Discapacidad (Conadis), en el Perú existen 3 209 261 personas
con discapacidad. De ellas, el grupo más numeroso corresponde a los adultos
mayores de 60 años, que representan el 40.1 % del total. Asimismo, entre 2018 y
2025, un total de 1406 personas con discapacidad accedieron a una beca del
Pronabec.
“Es increíble lo rápido que ha pasado el tiempo. Ya voy
cinco ciclos de doce. Voy comprendiendo los temas y avanzando bien. Espero
algún día estar en el salón de actos presentando mi tesis. Esa es la visión que
me motiva todos los días”, afirma Antenor.