Monsefú deleitó con una encimada de 10 metros y cinco sabores durante la Fexticum
Chiclayo en Línea.- La tradición panificadora de la Ciudad de las Flores volvió
a conquistar durante las Fiestas Patrias y la Feria de Exposiciones Típico
Culturales de Monsefú (Fexticum) 2026 con la elaboración de una encimada de 10
metros de largo por 47 centímetros de ancho, una creación artesanal que fue
compartida entre 1500 asistentes y que busca convertirse en un nuevo símbolo
gastronómico de Lambayeque.
La encimada (tradicional bizcocho o pan dulce artesanal
cocido en horno de leña), elaborada por el joven maestro panificador Bayro
Pisfil, fue preparada con cinco deliciosas variedades de manjar blanco:
tradicional, membrillo, chirimoya, piña y manjar blanco de Cajamarca.
Pero detrás de esta innovadora creación existe una historia
de perseverancia que conmovió a Monsefú. A inicios de año, Bayro Pisfil
enfrentó una delicada enfermedad que mantuvo en vilo a la población y durante
varios meses, familiares, amigos y vecinos unieron sus oraciones por su
recuperación. Fue recibido en medio de una ovación durante el festival.
Las autoridades destacaron que su esfuerzo, sacrificio y
pasión por la panificación representan un ejemplo para la comunidad.
Además, la Municipalidad Distrital de Monsefú le otorgó un
reconocimiento a la panadería La Bendición de Cristo como la mejor y por
preservar una de las tradiciones más representativas del distrito chiclayano.
Festival propio
"El objetivo es posicionar la encimada como uno de los
productos emblemáticos de Monsefú y lograr que en el futuro tenga un festival
propio al igual que el tradicional king kong", afirmó Pisfil, quien invitó
a turistas y visitantes a conocer su panadería artesanal, donde los productos
son elaborados en vivo con recetas transmitidas de generación en generación.
Durante el Fexticum 2026, los asistentes también apreciaron
esculturas elaboradas con pan, antiguos hornos con más de dos décadas de
historia y el talento de familias que mantienen viva una tradición que ha
convertido a Monsefú en una de las principales referencias de la panificación
artesanal del norte del Perú.
Con iniciativas como esta, Monsefú reafirma que su riqueza
gastronómica continúa innovando sin perder su esencia, transformando el pan en
una expresión de identidad, cultura y orgullo regional que cada año atrae a más
visitantes. (Texto y foto: Andina)